Pudín de pan con caramelo | Receta fácil de aprovechamiento
Además de ser sencillo, este pudín tiene ese sabor reconfortante que nos recuerda a la cocina de casa. Con ingredientes básicos y sin complicaciones, puedes preparar un postre casero perfecto tanto para el día a día como para llevar a la mesa cuando hay invitados.
En esta versión lo hacemos en moldes individuales, más prácticos para servir y con una presentación bonita. Se puede comer frío o templado, solo o acompañado de nata montada, helado o fruta fresca.
Ingredientes:
400 ml de leche entera
4 huevos
130 g de pan duro o restos de bollería
120 g de azúcar
80 g de azúcar para el caramelo
2 o 3 cucharadas de agua
Vainilla (opcional)
Hojitas de menta fresca
Trocea el pan duro o la bollería y colócalos en un bol amplio. Calienta ligeramente la leche y viértela por encima. Deja reposar unos 15 minutos para que el pan se empape bien.
Mientras tanto, prepara el caramelo. Pon el azúcar junto con el agua en un cazo y llévalo al fuego medio sin remover. Cuando empiece a tomar un color dorado, retíralo con cuidado.
Reparte el caramelo en el fondo de los moldes individuales, cubriendo bien la base.
En otro bol, bate los huevos y añade el azúcar. Incorpora el pan remojado junto con toda la leche y mezcla hasta obtener una masa homogénea. Si te gusta, añade un poco de vainilla.
Cómo hacer pudín de pan en moldes individuales:
Trocea el pan duro o la bollería y colócalos en un bol amplio. Calienta ligeramente la leche y viértela por encima. Deja reposar unos 15 minutos para que el pan se empape bien.
Mientras tanto, prepara el caramelo. Pon el azúcar junto con el agua en un cazo y llévalo al fuego medio sin remover. Cuando empiece a tomar un color dorado, retíralo con cuidado.
Reparte el caramelo en el fondo de los moldes individuales, cubriendo bien la base.
En otro bol, bate los huevos y añade el azúcar. Incorpora el pan remojado junto con toda la leche y mezcla hasta obtener una masa homogénea. Si te gusta, añade un poco de vainilla.
Precalienta el horno a 180 ºC.
Rellena los moldes con la mezcla y colócalos en una bandeja de horno. Hornea durante 20–25 minutos, hasta que al tocar la superficie notes que está firme.
Saca los moldes del horno y deja reposar unos minutos antes de desmoldar.
Sirve el pudín frío o templado, solo o acompañado de nata, helado o fruta, o unas hojitas de menta fresca.
Rellena los moldes con la mezcla y colócalos en una bandeja de horno. Hornea durante 20–25 minutos, hasta que al tocar la superficie notes que está firme.
Saca los moldes del horno y deja reposar unos minutos antes de desmoldar.
Sirve el pudín frío o templado, solo o acompañado de nata, helado o fruta, o unas hojitas de menta fresca.

4 Comentarios
Hola Silvia. Este pudin es lo que en la zona de levante llaman "Pan de Calatrava" que nació, efectivamente, para aprovechar el pan duro que sobraba. Yo también lo preparo a veces y doy fe de que está buenísimo, pero a ti además te han quedado la mar de monos esos flanes.
ResponderEliminarBss
Buenas noches, Silvia. No me entero de que colgáis las recetas porque no me llega el correo y los que llevan la herramienta no me lo solucionan. Lo he visto porque acabo de entrar en el blog y al leer aprovechamiento, me he venido. No podía ser de otra manera porque me alegra y porque tal vez, un pudin de pan, es uno de los postres que más me gustan en todas sus versiones y de lo primero que hice.
ResponderEliminarQuedan muy bien servido como si fuera un flan, ahora mismo me comería uno.
Gracias por volver a estar en el proyecto.
Un beso grande.
¡¡Hola Silvia!! Me parece una idea genial, esta forma de reutilizar pan duro para crear estos púdines riquísimos. No hay más que verlos, entran por los ojos. Y si además, el pan es un resto de esos panes tan buenos que haces tú, aún estarán más ricos los púdines. Ideales para el fin de semana, y seguro que todos tenemos los ingredientes en casa para poder hacerlos. Besitos.
ResponderEliminarHola, Silvia.
ResponderEliminarComo te comentaba Lola, estos pudines son conocidos por aquí, en el sur, como flan de Calatrava, mi madre los preparaba en la olla a presión, incluso en olla al baño María, un postre perfecto para dar salida a esos trocitos de pan que no se deben perder.
Tu receta, al horno, facilita el trabajo y quedan deliciosos.
Besos