Hoy te traigo una receta de esas que haces una vez y ya no puedes dejar de preparar: tomates confitados con ajos confitados, una auténtica joya para tener siempre a mano en la nevera. Con el primer bocado ya se nota lo tiernos y caramelizados que quedan, con ese punto dulce del tomate y el aroma del ajo y el tomillo impregnándolo todo.
Y no solo te vas a quedar con los tomates: el aceite que sobra queda buenísimo, aromatizado con ajo y hierbas, perfecto para aliñar ensaladas, mojar pan o darle otra vida a cualquier plato sencillo. Es una receta fácil, con pocos ingredientes, y que admite variaciones según lo que tengas en casa o el toque que le quieras dar: un poco de chile si te gusta el picante, distintas pimientas, u otras hierbas frescas como el romero o el orégano.
Son perfectos para dar un extra de sabor a cualquier tosta, como estas tostadas crujientes de bonito y mejillones, que combinan de maravilla con ese toque dulce y caramelizado del tomate
Los tomates confitados son un básico que conviene tener siempre preparado en casa, sobre todo en temporada de tomate, cuando están en su mejor momento y más sabor tienen. El resultado es un tomate confitado casero que sirve para absolutamente todo: sobre pan tostado, con burrata, en pasta, ensaladas, pizzas o bocadillos, como en mi pan integral con tomates confitados y albahaca o esta pizza con mortadela, pesto de pistacho y burrata, donde encajan de maravilla.
Los tomates confitados son un básico que conviene tener siempre preparado en casa, sobre todo en temporada de tomate, cuando están en su mejor momento y más sabor tienen. El resultado es un tomate confitado casero que sirve para absolutamente todo: sobre pan tostado, con burrata, en pasta, ensaladas, pizzas o bocadillos, como en mi pan integral con tomates confitados y albahaca o esta pizza con mortadela, pesto de pistacho y burrata, donde encajan de maravilla.
Y no solo te vas a quedar con los tomates: el aceite que sobra queda buenísimo, aromatizado con ajo y hierbas, perfecto para aliñar ensaladas, mojar pan o darle otra vida a cualquier plato sencillo. Es una receta fácil, con pocos ingredientes, y que admite variaciones según lo que tengas en casa o el toque que le quieras dar: un poco de chile si te gusta el picante, distintas pimientas, u otras hierbas frescas como el romero o el orégano.
Ingredientes:
- 500 g de tomates cherry
- Aceite de oliva virgen extra (Arbequina)
- 3 dientes de ajo
- Tomillo fresco
- Sal
- Pimienta negra, rosa, o la que más te guste
- Opcional: un poco de chile
Cómo preparar los tomates confitados:
- Coloca los tomates cherry en un recipiente apto para el horno o la cocción a baja temperatura.
- Añade los dientes de ajo, el tomillo fresco, la sal y la pimienta.
- Cubre parcialmente los tomates con el aceite de oliva virgen extra.
- Cocina a baja temperatura hasta que los tomates queden tiernos y ligeramente caramelizados.
- Deja enfriar y guarda los tomates confitados en un tarro junto con su aceite.
Consejos para unos tomates confitados perfectos:
- Cocinar a baja temperatura y con calma es la clave para que los tomates se caramelicen sin quemarse y ganen ese sabor tan concentrado.
- Aprovecha también los ajos confitados: quedan blandos y suaves, perfectos para untar en pan o añadir a salsas.
- Guarda los tomates bien cubiertos de aceite en un tarro hermético; así se conservan varios días en la nevera y siguen absorbiendo sabor.
- No tires el aceite resultante: es un aceite aromatizado buenísimo para aliños, tostadas o pasta.
- Son perfectos para acompañar quesos, pasta, tostadas o incluso una pizza casera.
