Llegan las recetas frescas y primaverales, de las que apetecen cada día un poco más. Hoy utilizo la col, antes de que termine la temporada, para preparar un encurtido fácil que siempre funciona.
Un básico rápido, crujiente y lleno de sabor que no puede faltar cuando empieza el buen tiempo. La col encurtida es de esas preparaciones que siempre viene bien tener en la nevera: fresca, ligera y perfecta para acompañar ensaladas, bowls, tostadas o cualquier plato al que quieras darle un toque especial.
En primavera buscamos comidas más ligeras, pero sin renunciar al sabor. Este encurtido casero es ideal para añadir un toque ácido y aromático a ensaladas, bowls, tostadas o incluso platos de carne o pescado.
Además, es una receta facilísima que se prepara en minutos y mejora con el paso de las horas. Una de esas preparaciones que haces una vez… y repites siempre.
Ingredientes:
1 col o repollo
1 cucharada de sal
Vinagre de manzana
Agua
Guindilla, hierbas o especias al gusto
Opcional: 1 cucharadita de azúcar
Cómo hacer col encurtida fácil y crujiente:
Corta la col muy fina y lávala bien.
Añade la sal y mezcla durante unos 5 minutos, masajeando la col hasta que empiece a ablandarse y soltar agua.
Deja reposar 10 minutos y repite el proceso de masaje un par de veces más para conseguir una textura más tierna pero crujiente.
Coloca la col en un bote hermético y presiona bien para que quede compacta.
Cubre con una mezcla de mitad vinagre de manzana y mitad agua hasta cubrir completamente. Añade guindilla, hierbas o especias al gusto.
Guarda en la nevera durante al menos 48 horas antes de consumir.
Consejos:
Si te gusta un toque más suave, añade una cucharadita de azúcar para equilibrar la acidez.
Puedes variar las especias: semillas de mostaza, pimienta en grano, laurel o ajo le quedan genial.
Aguanta varios días en la nevera, por lo que es perfecta para tener siempre lista.
