Las alcachofas están en plena temporada durante los meses de invierno y principios de primavera, y es uno de esos ingredientes que en la cocina dan muchísimo juego. Con su sabor ligeramente intenso y su textura suave cuando se cocinan, son perfectas para preparar platos sencillos pero llenos de carácter.
En esta receta preparo unas tartitas individuales de alcachofa utilizando tortillas de trigo como base. Es una solución rápida y muy práctica para hacer una especie de quiche exprés sin necesidad de preparar masa. El resultado: crujientes por fuera y cremosas por dentro.
Además, el queso de Mahón aporta ese punto ligeramente intenso que combina de maravilla con la alcachofa. Puedes prepararlas con alcachofa fresca, congelada o incluso de conserva si quieres simplificar todavía más la receta.
Ingredientes:
Tortillas de trigo (1 por molde individual)
400 g de alcachofa troceada
2 puerros
120 g de queso de Mahón en dados
4 huevos
200 ml de nata líquida
Aceite de oliva
Sal
Pimienta
Tomillo (opcional)
Cómo hacer tartitas de alcachofa paso a paso:
Limpia y corta los puerros en rodajas finas. En una sartén con un poco de aceite de oliva, sofríelos a fuego medio hasta que empiecen a quedar blandos.
Añade la alcachofa troceada. Puedes usar alcachofa fresca, congelada o en conserva. Cocina todo junto unos minutos hasta que quede un sofrito meloso. Salpimienta y deja templar.
Prepara las tortillas de trigo haciendo pequeños cortes desde el borde hacia el centro, como si fueran radios. Esto ayudará a que se adapten mejor al molde.
Coloca cada tortilla en un molde individual de horno, presionando suavemente para que forme un cuenco.
Reparte el sofrito de puerro y alcachofa en cada tortilla y añade los dados de queso de Mahón.
Bate los huevos con la nata líquida, añade sal y pimienta, y reparte la mezcla en cada tartita.
Hornea en el horno precalentado a 200 ºC durante unos 25–30 minutos, hasta que el relleno esté cuajado y la superficie ligeramente dorada.
Consejos para que queden perfectas:
Si utilizas alcachofas frescas, puedes añadir unas gotas de limón al limpiarlas para evitar que se oxiden.
El queso de Mahón puede sustituirse por otros quesos con personalidad como Idiazábal o un buen curado.
Añadir un poco de tomillo o romero fresco antes de hornear les da un aroma delicioso.
