Compota de manzana con yogur y frutos secos
La manzana es una de esas frutas que nunca faltan en casa. Es de temporada buena parte del año, económica, versátil y perfecta para preparar postres sencillos que sientan bien. Al horno, salteada, en bizcochos o en compota… siempre funciona.
Hoy te traigo una versión muy fácil y resultona: compota de manzana casera con base de yogur y frutos secos. Un postre ideal para variar con diferentes frutos ya que, combinados con la manzana cocida, aportan un dulzor natural delicioso.
El resultado es cremoso, suave y reconfortante. Perfecto para después de comer o incluso como desayuno o merienda. Puedes utilizar azúcar o endulzante al gusto.
El resultado es un postre cremoso, natural. Además, aguanta muy bien en la nevera, así que puedes preparar más cantidad y tenerlo listo para varios días.
Tritura ligeramente si quieres una textura más fina o deja algunos trocitos para que tenga más cuerpo.
Sirve la compota templada o fría sobre una base de yogur natural batido. Termina con un poco de canela espolvoreada por encima.
Hoy te traigo una versión muy fácil y resultona: compota de manzana casera con base de yogur y frutos secos. Un postre ideal para variar con diferentes frutos ya que, combinados con la manzana cocida, aportan un dulzor natural delicioso.
El resultado es cremoso, suave y reconfortante. Perfecto para después de comer o incluso como desayuno o merienda. Puedes utilizar azúcar o endulzante al gusto.
El resultado es un postre cremoso, natural. Además, aguanta muy bien en la nevera, así que puedes preparar más cantidad y tenerlo listo para varios días.
Ingredientes:
3-4 manzanas
Un chorrito de agua
Unas gotas de limón
4-5 orejones
Un puñadito de pasas
1 yogur natural (o griego si lo quieres más cremoso)
Canela al gusto (opcional)
Pela las manzanas si lo prefieres (también puedes dejar la piel si son ecológicas y están bien lavadas). Córtalas en trozos medianos y añade unas gotas de limón para evitar que se oxiden.
Coloca las manzanas en un cazo con un chorrito de agua y, si te gusta, una ramita de canela.
Cocina a fuego medio-bajo hasta que estén blanditas. Si lo necesitas, puedes añadir azúcar, pero normalmente no hace falta.
Incorpora las pasas y los orejones troceados. Deja cocer unos minutos más, a fuego lento, hasta que todo esté tierno y bien integrado.
Un chorrito de agua
Unas gotas de limón
4-5 orejones
Un puñadito de pasas
1 yogur natural (o griego si lo quieres más cremoso)
Canela al gusto (opcional)
Cómo hacer compota de manzana con yogur:
Pela las manzanas si lo prefieres (también puedes dejar la piel si son ecológicas y están bien lavadas). Córtalas en trozos medianos y añade unas gotas de limón para evitar que se oxiden.
Coloca las manzanas en un cazo con un chorrito de agua y, si te gusta, una ramita de canela.
Cocina a fuego medio-bajo hasta que estén blanditas. Si lo necesitas, puedes añadir azúcar, pero normalmente no hace falta.
Incorpora las pasas y los orejones troceados. Deja cocer unos minutos más, a fuego lento, hasta que todo esté tierno y bien integrado.
Tritura ligeramente si quieres una textura más fina o deja algunos trocitos para que tenga más cuerpo.
Sirve la compota templada o fría sobre una base de yogur natural batido. Termina con un poco de canela espolvoreada por encima.

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