Patatas con sepia y chorizo: receta de cuchara fácil y melosa
Hay platos que se cocinan a fuego lento y se disfrutan sin prisas, con pan cerca y buena compañía. Estas patatas con sepia y chorizo son justo eso: una receta de cuchara reconfortante, melosa y llena de sabor, de las que apetecen cuando buscamos algo casero y que huela a cocina de siempre.
La combinación de la sepia con el chorizo puede sorprender, pero funciona de maravilla. El mar y la montaña se dan la mano en un guiso sencillo, donde el chorizo de Zamora aporta un punto potente y especiado que lo cambia todo, mientras las patatas absorben el caldo y quedan tiernas y sabrosas.
Además, es una receta agradecida, fácil de preparar y perfecta para dejar hecha con antelación, porque como ocurre con muchos guisos… de un día para otro está todavía mejor.
Ingredientes:
3 patatas medianas
1 sepia grande o 2 pequeñas
1 trozo de chorizo
3 tomates maduros
1 pimiento verde
1 cebolla
2 dientes de ajo
2 hojas de laurel
1 cucharada de pimentón dulce
1 vasito de vino blanco (opcional)
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta
Fumet de pescado casero (o uno de buena calidad)
Cómo hacer patatas con sepia y chorizo:
Limpia bien la sepia y córtala en trozos medianos. Reserva.
Pela y pica la cebolla y los ajos. Lava el pimiento y córtalo en dados pequeños. Ralla los tomates.
Pela las patatas y cháscalas en trozos grandes para que suelten almidón y el guiso quede más meloso.
En una cazuela amplia, añade un buen chorro de aceite de oliva y sofríe la cebolla, el ajo y el pimiento a fuego medio hasta que estén blanditos.
Incorpora el pimentón, remueve rápidamente para que no se queme y añade el tomate rallado. Cocina unos minutos hasta que el sofrito esté bien concentrado.
Añade el chorizo cortado en rodajas y dale unas vueltas para que suelte su sabor.
Si lo usas, añade el vino blanco y deja que evapore el alcohol.
Incorpora las patatas y la sepia, remueve un par de minutos para que se impregnen bien del sofrito.
Cubre con fumet de pescado, añade las hojas de laurel y cocina a fuego medio hasta que las patatas estén tiernas.
Ajusta de sal y pimienta, deja reposar unos minutos… y sirve bien caliente.
Este guiso gana mucho con el reposo, así que si lo preparas con antelación y lo recalientas al día siguiente, estará aún más sabroso.

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