Tarta fría Cherry Crunch con cerezas y pistacho
Las cerezas están en su mejor momento y son una de las frutas estrella del verano. Dulces, jugosas y llenas de sabor, resultan perfectas para disfrutar solas o incorporarlas a todo tipo de recetas frescas y ligeras.
Esta tarta fría Cherry Crunch combina la textura crujiente del kataifi con una suave crema de mascarpone y pistacho, coronada con abundantes cerezas frescas. Una propuesta sencilla, sin horno y perfecta para compartir en cualquier ocasión estival.
Si no encuentras el kataifi, puedes hacer la tarta con una base de pasta filo o de galletas al estilo tradicional.
Además, las cerezas son un ingrediente muy versátil que también puedes utilizar en ensaladas, postres, batidos o incluso en recetas saladas para aportar un toque diferente y de temporada.
150 g de kataifi
50 ml de AOVE suave
4-5 cucharadas de crema de pistacho
250 g de queso mascarpone
200 ml de nata para montar
30 g de azúcar glas
500-600 g de cerezas frescas
50 g de chocolate negro para fundir
Pistachos troceados
Lava, deshuesa y corta las cerezas.
Decora la superficie de la tarta con las cerezas enteras o partidas por la mitad.
Añade pistachos troceados por encima.
Funde el chocolate negro y reparte hilos finos sobre toda la superficie.
Refrigera la tarta durante al menos 1 hora antes de servir.
Consejos para que quede perfecta Utiliza cerezas bien maduras y firmes para conseguir el mejor sabor.
Puedes preparar la tarta con varias horas de antelación y conservarla en la nevera hasta el momento de servir.
Si deseas una textura más firme, puedes añadir una hoja de gelatina hidratada a la mezcla de mascarpone.
Deja enfriar completamente la base antes de añadir la crema, así conservará mejor su textura crujiente.
La nata debe estar muy fría para montarla con facilidad y obtener una crema más estable.
Añade los pistachos y el chocolate justo antes de servir si quieres conservar al máximo el contraste entre las texturas crujientes y la crema.
Además, las cerezas son un ingrediente muy versátil que también puedes utilizar en ensaladas, postres, batidos o incluso en recetas saladas para aportar un toque diferente y de temporada.
Ingredientes:
150 g de kataifi
50 ml de AOVE suave
4-5 cucharadas de crema de pistacho
250 g de queso mascarpone
200 ml de nata para montar
30 g de azúcar glas
500-600 g de cerezas frescas
50 g de chocolate negro para fundir
Pistachos troceados
Cómo preparar la tarta:
Desmenuza el kataifi y tuéstalo en una sartén con el aceite de oliva suave, removiendo constantemente hasta que quede dorado y crujiente.
Añade 1 cucharada de crema de pistacho al kataifi tostado y mezcla bien.
Coloca la mezcla en la base de un molde desmontable y presiona ligeramente para formar una base compacta. Deja enfriar.
Monta la nata bien fría y reserva.
En un bol aparte, mezcla el mascarpone con el azúcar glas y 2 cucharadas de crema de pistacho.
Incorpora la nata montada poco a poco, realizando movimientos envolventes para mantener la textura aireada.
Extiende la crema sobre la base de kataifi ya fría.
Añade 1 cucharada de crema de pistacho al kataifi tostado y mezcla bien.
Coloca la mezcla en la base de un molde desmontable y presiona ligeramente para formar una base compacta. Deja enfriar.
Monta la nata bien fría y reserva.
En un bol aparte, mezcla el mascarpone con el azúcar glas y 2 cucharadas de crema de pistacho.
Incorpora la nata montada poco a poco, realizando movimientos envolventes para mantener la textura aireada.
Extiende la crema sobre la base de kataifi ya fría.
Lava, deshuesa y corta las cerezas.
Decora la superficie de la tarta con las cerezas enteras o partidas por la mitad.
Añade pistachos troceados por encima.
Funde el chocolate negro y reparte hilos finos sobre toda la superficie.
Refrigera la tarta durante al menos 1 hora antes de servir.
Consejos para que quede perfecta Utiliza cerezas bien maduras y firmes para conseguir el mejor sabor.
Puedes preparar la tarta con varias horas de antelación y conservarla en la nevera hasta el momento de servir.
Si deseas una textura más firme, puedes añadir una hoja de gelatina hidratada a la mezcla de mascarpone.
Tuesta el kataifi a fuego medio y removiendo constantemente para que se dore de forma uniforme sin quemarse. Puedes hacerlo con mantequilla o aceite de oliva suave.
Deja enfriar completamente la base antes de añadir la crema, así conservará mejor su textura crujiente.
La nata debe estar muy fría para montarla con facilidad y obtener una crema más estable.
Añade los pistachos y el chocolate justo antes de servir si quieres conservar al máximo el contraste entre las texturas crujientes y la crema.

0 Comentarios