Hay recetas de pan que llenan la cocina de aroma, y estos panecillos fáciles con limón y AOVE son una de ellas. Quedan tiernos, ligeros y con un toque cítrico muy especial, perfecto para acompañar comidas, desayunos o meriendas saladas.
El limón aporta frescor a la masa, mientras que el aceite de oliva virgen extra le da suavidad, aroma y una textura muy agradable. Son panecillos sencillos, ideales si te gusta preparar pan casero sin complicarte demasiado.
Además, puedes hacerlos con masa madre o con levadura, según lo que tengas en casa. También puedes dejar la masa reposando en la nevera durante la noche y hornearlos al día siguiente.
400 g harina de trigo
100 g harina de fuerza
325 ml agua
150 g masa madre de trigo blanco
o bien 10 g levadura fresca
o 4 g levadura seca
Ralladura de 1 limón
20 ml aceite de oliva virgen extra
11 g sal
Mezcla en un bol las harinas, el agua y la masa madre. Deja reposar durante 30 minutos. Si no utilizas masa madre, añade la levadura en este paso.
Incorpora el aceite de oliva virgen extra y la sal, y empieza a amasar.
Utiliza el método de amasados cortos: amasa durante 2 minutos y deja reposar 10 minutos. Repite este proceso unas 5 veces.
Antes de terminar el amasado, añade la ralladura de limón y sigue amasando hasta que la masa esté lisa y elástica.
Deja fermentar la masa entre 1 hora y media y 2 horas, dependiendo de la temperatura ambiente. También puedes dejarla en la nevera durante toda la noche y continuar al día siguiente.
Vuelca la masa sobre la encimera, divide en piezas pequeñas y deja reposar 10 minutos.
Forma los panecillos y colócalos sobre un paño enharinado. Deja levar hasta que doblen su volumen, entre 1 y 2 horas aproximadamente.
Precalienta el horno a 250 ºC. Haz un corte en los panecillos y hornéalos con humedad.
A los 5 minutos, baja la temperatura a 200 ºC y hornea durante 12-15 minutos más, hasta que estén dorados.
Déjalos enfriar sobre una rejilla antes de servir.
Si quieres un sabor más cítrico, puedes añadir la ralladura del limón entero. Si prefieres un toque más suave, utiliza solo medio limón.
El reposo en nevera ayuda a desarrollar mejor el sabor de la masa y facilita la organización, sobre todo si quieres hornear los panecillos al día siguiente.
Para conseguir una corteza ligera y bonita, hornea los primeros minutos con humedad. Puedes poner una bandeja con agua caliente en la base del horno o pulverizar un poco de agua al introducir los panecillos.
El limón aporta frescor a la masa, mientras que el aceite de oliva virgen extra le da suavidad, aroma y una textura muy agradable. Son panecillos sencillos, ideales si te gusta preparar pan casero sin complicarte demasiado.
Además, puedes hacerlos con masa madre o con levadura, según lo que tengas en casa. También puedes dejar la masa reposando en la nevera durante la noche y hornearlos al día siguiente.
Ingredientes:
400 g harina de trigo
100 g harina de fuerza
325 ml agua
150 g masa madre de trigo blanco
o bien 10 g levadura fresca
o 4 g levadura seca
Ralladura de 1 limón
20 ml aceite de oliva virgen extra
11 g sal
Cómo hacer los panecillos:
Mezcla en un bol las harinas, el agua y la masa madre. Deja reposar durante 30 minutos. Si no utilizas masa madre, añade la levadura en este paso.
Incorpora el aceite de oliva virgen extra y la sal, y empieza a amasar.
Utiliza el método de amasados cortos: amasa durante 2 minutos y deja reposar 10 minutos. Repite este proceso unas 5 veces.
Antes de terminar el amasado, añade la ralladura de limón y sigue amasando hasta que la masa esté lisa y elástica.
Deja fermentar la masa entre 1 hora y media y 2 horas, dependiendo de la temperatura ambiente. También puedes dejarla en la nevera durante toda la noche y continuar al día siguiente.
Vuelca la masa sobre la encimera, divide en piezas pequeñas y deja reposar 10 minutos.
Forma los panecillos y colócalos sobre un paño enharinado. Deja levar hasta que doblen su volumen, entre 1 y 2 horas aproximadamente.
Precalienta el horno a 250 ºC. Haz un corte en los panecillos y hornéalos con humedad.
A los 5 minutos, baja la temperatura a 200 ºC y hornea durante 12-15 minutos más, hasta que estén dorados.
Déjalos enfriar sobre una rejilla antes de servir.
Consejos para que queden perfectos:
Si quieres un sabor más cítrico, puedes añadir la ralladura del limón entero. Si prefieres un toque más suave, utiliza solo medio limón.
El reposo en nevera ayuda a desarrollar mejor el sabor de la masa y facilita la organización, sobre todo si quieres hornear los panecillos al día siguiente.
Para conseguir una corteza ligera y bonita, hornea los primeros minutos con humedad. Puedes poner una bandeja con agua caliente en la base del horno o pulverizar un poco de agua al introducir los panecillos.
